Columnistas

 


Lucro, educación e ideología

Por Fernando Muñoz León

Firmando como profesor de derecho, Marcos Jaramillo nos llama desde las páginas de El Mercurio a no ser "ideológicos" respecto a lo que él califica como un eslógan, esto es el rechazo al lucro en la educación. Pero esta afirmación al pasar abre más interrogantes que las que responde. ¿Qué entiende el profesor Jaramillo por "ideológico"?

Firmando como profesor de derecho, Marcos Jaramillo nos llama desde las páginas de El Mercurio a no ser "ideológicos" respecto a lo que él califica como un eslógan, esto es el rechazo al lucro en la educación. Pero esta afirmación al pasar abre más interrogantes que las que responde. ¿Qué entiende el profesor Jaramillo por "ideológico"?

En su carta no se ocupa de clarificar cual de los múltiples sentidos de esta expresión ocupa, muchos de los cuales son tremendamente equívocos y problemáticos. ¿Es ideológico quien tiene un 'sistema de ideas' sobre algo? En ese caso, lo bueno sería ser ideológico. ¿Es ideológico quien no ve la realidad como es debido a que su 'sistema de ideas' se lo impide? Ya desde Kant la epistemología ha señalado que nuestra cognición del mundo está mediada por tantas premisas y capas que nos resulta imposible acceder a 'la cosa en sí'.

¿No será que en el habla común, ideológico es aquel que nos parece inflexible en sus ideas? Entonces, la palabra ideología se revela como un arma arrojadiza a emplear por quien carece de otras herramientas. Es, sencillamente, una forma de descalificar; no un concepto utilizable por las ciencias sociales y las humanidades.

Así y todo, Ernesto Laclau ha llevado a cabo un esfuerzo por recobrar la utilidad analítica del concepto de ideología. Para Laclau la ideología existe allí donde un discurso intenta negar sus propias fisuras y su propia contingencia; donde un discurso afirma su propia plenitud.

En términos más simples, hay ideología allí donde hay discursos que niegan la politicidad de nuestras decisiones sobre qué tipo de comunidad queremos y afirman que, al margen de los procesos de conflicto, existe un mundo donde las cosas tienen un orden transparentemente natural. Hay ideología, por ejemplo, en la simplificación que del mundo hace el profesor Jaramillo afirmando que hay países libres (Chile), países en bancarrota (Europa), y países que marchan hacia la libertad (China). Que dicho discurso sea formulado desde la cátedra universitaria y no desde la condición ciudadana lo hace incluso más ideológico.

Publicado: 2011-09-28
Fernando Muñoz León
Profesor de Derecho Constitucional