Columnistas

 


Columna de Ramón Mayorga Mc-Donald


El asilo contra la opresión

Ya es un lugar común traer a colación la frase que cierra una popular tonada folclórica: “y verás como quieren en Chile al amigo cuando es forastero”, para explicar con ironía distintos episodios de maltrato y abuso sufridos por personas migrantes en nuestro país. Y es que el desplazamiento forzado de miles de personas lejos de su lugar de origen huyendo de la persecución, los conflictos armados, las crisis políticas y sociales, o el cambio climático, ha puesto también a prueba varios principios y valores que tradicionalmente habíamos exhibido con orgullo, como símbolos de nuestra idiosincrasia.



A propósito de la interpelación: luces y sombras del proyecto de nueva Ley de Migración.

Ayer a la misma hora que millones de chilenos sufríamos la derrota de la selección nacional de fútbol en La Paz, otro enfrentamiento (casi inadvertido) se disputaba en el hemiciclo de la Cámara de Diputados. Aunque el proyecto de nueva Ley Migratoria había sido presentado ya semanas atrás, el Ministro del Interior y Seguridad Pública era interpelado por la diputada Paulina Núñez sobre su oportunidad e idoneidad. Pese a que la citación a Mario Fernández tuvo una cuestionable utilidad, sirva la oportunidad para comentar algunas luces y sombras de esta iniciativa legislativa que ocupará la agenda pública los próximos meses.



Artículo 130: ¿desvío, bypass o corte en la ruta del itinerario constituyente?

El anuncio presidencial acerca del contenido del proyecto de reforma constitucional sobre el mecanismo para sustituir la Constitución de 1980 ha dejado a muchos bastante estupefactos y confundidos. La propuesta de reforma constitucional genera más interrogantes que respuestas respecto al futuro del proceso constituyente. Produce sorpresa y asombro el desvío o bypass que ha tomado el gobierno en su itinerario constitucional planteado. Los menos optimistas no dudarían incluso en afirmar que este proyecto es un corte en la ruta.