Violeta Hernández: 40 años de historia, compromiso y cariño por la UACh
A 40 años de su ingreso a la UACh, Violeta Hernández recuerda una trayectoria marcada por el compromiso, los aprendizajes y los afectos que han dado sentido a su vida universitaria.
Valdivia, 20 de octubre de 2026.- Hay historias que se construyen día a día, en el trabajo silencioso, en los vínculos que perduran y en el compromiso con una institución que termina convirtiéndose en parte de la propia vida. La de Violeta Hernández Sánchez es una de ellas. Hace cuatro décadas, llegó por primera vez a la Universidad Austral de Chile con nervios, incertidumbre y la ilusión de asumir una oportunidad que cambiaría su trayectoria personal y profesional.
Desde su ingreso a la universidad en 1986, Violeta ha desarrollado una trayectoria en distintas unidades, enfrentando nuevos desafíos y construyendo vínculos de compañerismo y amistad que perduran hasta hoy. Su paso por la Dirección de Personal y su posterior incorporación a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales dan cuenta de un recorrido marcado por el compromiso, la perseverancia y el cariño por la institución.
A lo largo de estas cuatro décadas, ha sido testigo de los cambios de la universidad y ha encontrado en ella un espacio de crecimiento personal y profesional, donde los aprendizajes y las experiencias compartidas han dado un sentido profundamente humano a su vida laboral. Su trayectoria también es reconocida por quienes han compartido con ella a lo largo de los años, entre ellos el decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Dr. Felipe Paredes, quien conoce a Violeta desde su época de estudiante de Derecho y destaca su compromiso profesional y su calidad humana.
“Conozco a Violeta desde que ingresé a estudiar Derecho en la UACh, y para mí es muy significativo reconocer su trayectoria, porque he podido conocer de cerca y a través de los años no solo a una excelente profesional, responsable, comprometida y siempre dispuesta a colaborar, sino también a una gran persona, que destaca por su calidad humana, su cercanía y el cariño con que se relaciona con quienes la rodean. Violeta es parte de la historia viva de nuestra Facultad; y en su representación le agradecemos sinceramente el profesionalismo y la entrega con que desarrolla sus funciones. Su trabajo, su compromiso y los vínculos que ha construido durante estas cuatro décadas personifican los valores que dan sentido a nuestra comunidad universitaria, señaló el decano".
Hoy, Violeta mira su trayectoria con orgullo y gratitud. En esta entrevista, recorre los recuerdos que han marcado su vida laboral, evoca a las personas que la han acompañado y comparte lo que significa para ella haber dedicado 40 años a una institución que siente como propia.
1. ¿Cómo recuerdas el día en que llegaste por primera vez a trabajar a la Universidad Austral de Chile y qué significó para ti esa oportunidad?
Recuerdo que me invadía una mezcla de emociones: nervios, incertidumbre y miedo. Llegué temprano para asegurarme de que todo saliera bien; era una oportunidad que no podía desaprovechar. Me sentía muy afortunada de ingresar a una institución de tanto prestigio que me abría sus puertas.
2. ¿Cómo era la Universidad y cómo era tu trabajo cuando comenzaste, hace 40 años?
Ingresé a la Universidad en 1986 como secretaria Administrativa en el Instituto de Anatomía Patológica y Patología Aviar de la Facultad de Ciencias Veterinarias. En este cargo, mis funciones principales incluyeron la gestión y control presupuestario, la emisión de documentos legales, la gestión de cobranzas y la ejecución de tareas administrativas y secretariales propias del instituto.
Esa época estuvo marcada por constantes movimientos estudiantiles que se reflejaron en paros prolongados; para mí, resultaba una novedad sumergirme en un entorno tan vibrante y lleno de vida.
Durante mi trayectoria, destaco el ambiente de compañerismo y respeto mutuo que mantuve con mis colegas y jefaturas, logrando conformar equipos altamente colaborativos. En relación con mi recorrido institucional, en 1988 ingresé a la sección de remuneraciones de la Dirección de Personal, desempeñándome a tiempo completo hasta junio de 1995. Posteriormente, compartí mis funciones con una media jornada en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales hasta el año 2013, fecha en la cual pasé a cumplir funciones de manera definitiva en la Facultad.
3. Mirando hacia atrás, ¿qué ha sido lo más importante que has aprendido durante estas cuatro décadas como funcionaria?
Mirando hacia atrás, confirmo que el éxito en cualquier trabajo se construye con constancia y sentido de la responsabilidad. Estas cuatro décadas me enseñaron que el compañerismo es vital: la tolerancia, el respeto al espacio ajeno y la colaboración mutua hacen que el día a día sea más ágil y humano. Y quizás una de las lecciones más liberadoras: “si te equivocas, no pasa nada, porque todo tiene solución”.
4. En 40 años has conocido a muchas personas. ¿Quiénes han sido especialmente importantes en tu historia en la Universidad y por qué?
Mi primer jefe fue el Dr. Víctor Cubillos, quien me enseñó que cada integrante de esta institución es fundamental. Gracias a él ingresé a la Universidad, un gesto por el cual siempre le estaré profundamente agradecida. Posteriormente, trabajé con la Sra. Miriam Rojas, una persona maravillosa, amable y sumamente generosa con sus conocimientos.
Tras mi ingreso a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, he tenido la fortuna de contar con jefaturas que siempre me han respetado y otorgado la libertad necesaria para desempeñar mi labor, como fueron la Sra. Karin Exss, Sr. Juan Carlos Ferrada, Sr. Juan Andrés Varas, Sra. Susan Turner, Sr. Andrés Bordalí, Sra. Daniela Accatino y actualmente el Decano, Sr. Felipe Paredes; con todos ellos he sentido que formamos un verdadero equipo.
Una mención muy especial merece mi colega y gran amiga Jéssica Cabezas, cuyo apoyo y protección han sido incondicionales desde que llegó a la facultad. En definitiva, en cada una de las unidades por las que he pasado, he logrado consolidar excelentes grupos de trabajo y, sobre todo, grandes amistades.
5. ¿Hay alguna persona, compañero, compañera, académico o estudiante que ya no esté en la Universidad y que recuerdes de manera especial?
Recuerdo de manera especial a mis colegas y amigas Elizabeth Caamaño y Noelia Utreras; ambas fueron un pilar fundamental y mi apoyo en los buenos y malos momentos.
6. Si tuvieras que escoger un momento que represente especialmente estos 40 años de tu vida laboral, ¿cuál sería y por qué?
Sin duda, el momento más significativo fue cuando obtuve la jornada completa en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, tras más de 15 años en jornadas compartidas. Este hito no solo me brindó una mayor estabilidad emocional y laboral, sino que también consolidó mi sentido de pertenencia con la unidad.
7. ¿Cuál fue uno de los momentos más difíciles que te tocó enfrentar como funcionaria y qué aprendiste de esa experiencia?
Creo que lo más difícil fue cuando estudié en el CFT gracias a una beca que nos otorgó el Sindicato Nacional de Trabajadores. Compatibilizar las clases —que eran de lunes a viernes de 19:00 a 23:50 horas— con mi jornada laboral completa fue un proceso sumamente agotador. Lo que aprendí de esa experiencia es que, con verdadero esfuerzo y sacrificio, las metas se logran a pesar de las dificultades.
8. ¿Qué significa para ti recibir este reconocimiento y poder mirar hacia atrás sabiendo que cuatro décadas de tu vida también forman parte de la historia de la Universidad Austral de Chile?
Siento un profundo orgullo y felicidad. Este reconocimiento valida mi entrega diaria y el trabajo que realizo, algo que mis jefes siempre me han hecho sentir. Agradezco la oportunidad de haberme desarrollado como una profesional que aún tiene mucho que aportar a la institución.
9. Después de 40 años, si tuvieras que definir en una sola palabra o frase lo que ha significado la Universidad Austral de Chile en tu vida, ¿qué dirías?
Para mí lo ha significado todo. No solo me permitió alcanzar mis metas profesionales y personales, como mis estudios y mi casa, sino que también fue un lugar donde siempre me sentí respetada y querida.
El reconocimiento fue otorgado por el Sindicato Nacional N.º 1 de Trabajadores de la UACh, en el marco de la conmemoración de su 65.º aniversario, instancia en la que se distinguió a las y los socios que cumplieron 25, 35 y 40 años de servicio en la Universidad Austral de Chile.
